07/05/2008

Buscant una corona de llorer vaig trobar un blog interessant de clàssiques, que ja coneixia però ara més treballat. El pose com a enllaç per a possibles consultes: http://caliopeausiasmanises.blogspot.com
i com a imatge un mosaic de Mercuri, un déu una mica peculiar, tret dels tallers de Sagunt.
25/04/2008

Acampada d'alumnes dins del castell de SAGUNT, prop de la plaça d'armes. El castell els va agradar molt.

més fotos PER TERRAS SAGUNTINAS

més fotos dels alumnes. ací la triada capitolina
Iter ad Saguntum

De visita "per terras Saguntinas" amb alumnes de 3r i 4t d'ESO de l'IES EL CAMINÀS DE CASTELLÓ. Aneu al taller de la Ciència Clàssica, molt instructiu i lúdic. El Truculentus, una obra mestra de Plaute, les seues maries o personatges femenins molt ben ataviades i simpàtiques el van fer molt bé sense menyspreuar els pretenents o víctimes de les cortesanes...
14/03/2008
EL MITE DE FEDRA
http://www.solonosotras.com/archivo/24/cult-mitol-130502.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Fedra_de_Racine, tragèdia representada per Racine.
més mites en
http://html.rincondelvago.com/leyendas-y-mitos.html, com el mite de Dánae, la Esfinx i altres.
Anem a veure alguns mites:
EL MITO DE FEDRA
Fedra es hija de Minos (rey de Creta) y Pacifae (hija de Helio, madre del minotauro), y hermana de Ariadna (ayuda a Teseo a matar el minotauro).
Deucalión (hermano de Fedra y rey de Creta) decide que su hermana contraerá matrimonio con Teseo (rey de Atenas), quien según algunas versiones ya estaba casado con una amazona (Antíope, Hipólita), a quien aparentemente había raptado. El día de la boda entre Teseo y Fedra se produjo una guerra con las amazonas, y éstas perdieron.
El motivo de la guerra varía según la versión, pues hay quienes creen que la guerra era producto del rescate que las amazonas iban a hacer de Hipolita, secuestrada vilmente por Teseo. Otros opinan que más bien ellas atacaban para resarcir a Hipólita, quien había sido repudiada por Teseo al casarse con Fedra.
El ataque ocurre el mismo día de la boda entre Fedra y Teseo, y Hipólita muere. Según algunos lucha contra las amazonas y sólo al morir ella Teseo decide casarse con Fedra, y para otros, los atenienses logran defender a su rey y matar a Hipólita. Incluso, hay quienes siguen una tradición oscura que indica como Teseo mismo inmolaba a Hipólita para cumplir con un oráculo.
Hipólita y Teseo habían tenido un hijo llamado Hipólito. El joven era hermoso y casto y Fedra sin poder vitarlo se enamoró de él perdidamente. Hipólito debido a su castidad y al respeto por su padre rechaza a Fedra, pues una relación entre ellos habría sido incestuosa, ya que ella era la esposa de su padre y él habría tenido que profanar el lecho paterno.
Fedra entonces empieza a preocuparse porque Teseo, su esposo nunca se llegue a enterar de su secreto amor y cree que Hipólito es capaz de contarle en un acto de fidelidad y honestidad. Para evitarlo y así conservar su honra, Fedra hace creer a Teseo que Hipolito había tratado de ultrajarla.
El padre llevado por la cólera, manda a desterrar a su hijo y pide a Poseidón su muerte. Hipólito cumple los designios de Poseidón y muere arrastrado por sus caballos.
Entonces Fedra, abrumada por la culpa decide suicidarse y se ahorca. El gran trágico Eurípides se encargó de mostrar dos versiones de esta tragedia de la que se conserva una y es la fuente más conocida para el mito. De acuerdo con eata tragedia, Fedra se quita la vida antes de que Hipolito muera dejándo una carta que evidenciaba supuestamente la culpa de Hipolito, ante lo cual el padre xige castigo y luego el joven muere perdonandoa su padre, quien al final descubre la verdad.
EL MITO DE LA FORMACIÓN DE LA VÍA LÁCTEA
Se cree que fue Hera, la esposa de Zeus el dios de dioses, la que dio origen a la Vía Láctea, nuestra galaxia.
Zeus era muy aventurero y le gustaba mucho tener diferentes mujeres, por lo que nunca le guardó fidelidad a su mujer. En una de estas aventuras, Zeus se unió con Alcmena en ausencia de su marido. El dios se hizo pasar por el ausente, y como la mujer le gustaba mucho decidió estar con ella en una noche que durara mucho, por lo que por orden de él, el sol no salió cuando tenía que haberlo hecho.
Después el esposo de Alcmena, Anfitrión, regresó y se unió a ella. De ambas uniones Alcmena quedó embarazada. El hijo de Zeus fue Heracles (Hercules en la tradición latina) y el hijo de Anfitrión fue Ificles.
Heracles fue desde su concepción, el favorito de Zeus a lo cual Hera respondió con ira y celos, pues no soportaba la idea de que el hijo de otra mujer fuera tan querido para su divino esposo.
Así, la diosa decidió complicar el nacimineto de Heracles quien se quedó 10 meses dentro del vientre de su madre. Y además ella es la responsable de que el héroe tuviera que sufrir los Doce Trabajos y cuando era un bebé de ocho meses, Hera le envió dos terribles serpientes para asesinarlo, sin embrago el niño supo defenderse sin problemas.
Ahora bien, existía la condición de que Heracles sólo sería inmortal si mamaba de Hera y esto no iba a ocurrir con el consentimineto de la diosa.
Sobre esta historia existen dos versiones. Primero, se cree que Hermes, el mensajero de los dioses, llevó al niño a donde Hera mientras ella dormía y lo puso en su seno para que mamara la leche divina. Cuando Hera se despertó y descubrió a Heracles en su pecho lo retiró brucamente y la leche siguió manando, se esparció por el universo y formó la Vía Láctea.
La otra versión indica que Hera iba con Atenea paseando por el campo cuando vieron al niño descansando en la hierba. Atenea convenció a la diosa de que lo amamantara, pues era muy hermoso. Hera accedió, pero pronto Heracles chupó la leche con tal violencia que hirió a la diosa. Hera lo apartó de su seno vigorosamente y la leche siguió fluyendo hasta que formó la Vía Láctea.
LAS SIRENAS
Las sirenas a diferencia de la costumbre popular, dentro de la tradición griega eran genios marinos, mitad mujeres y mitad aves. Su ascendencia no está clara. Según las versiones más comunes del mito, son hijas de Melpómene (musa de la tragedia) y de Aqueloo (dios del río homónimo y primogénito de los dioses-ríos). Pero otras versiones las hacen hijas de Aqueloo y Estérope, o Terpsícore (musa de la poesía y la danza) o también del dios Forcis. Según la versión de Libanio, nacieron de la sangre de Aqueloo, que fue derramada por Heracles (Hércules).
La primera mención que se conoce de las Sirenas es en La Odisea, cuando Odiseo se enfrenta a su canto en el mar. Aquí aparecen sólo dos, pero otras tradiciones hablan de tres: Pisínoe (Parténope), Agláope (Leucosia), y Telxiepia (Ligia) o incluso de cuatro: Teles, Redne, Molpe, y Telxíope.
De las sirenas se sabe que su especialidad era la música. Se cree que una tocaba la lira, otra cantaba y la otra tocaba la flauta.
Para el poeta y mitógrafo Ovidio, las sirenas no siempre tuvieron esa forma, sino que en un principio eran mujeres muy hermosas compañeras de Perséfone (diosa del mundo subterráneo y compañera de Hades), antes de que fuera raptada por Hades. Cuando sucedió el secuestro, ellas le pidieron a los dioses que les dieran alas para poder ir en busca de su amiga. Otra versión dice que su transformación fue un castigo de Démeter por no defender a su hija de Hades e impedir el secuestro. También se dice que Afrodita les quitó su belleza, por que despreciaban las artes del amor.
Hay una leyenda que cuenta que después de la metamorfosis, rivalizaron con las musas, y éstas muy ofendidas, las desplumaron y se coronaron con sus despojos.
De acuerdo con el mito más difundido, vivían en una isla del Mediterráneo que tradicionalmente es ubicaba frente a la costa italiana meridional, más específicamente frente a la Isla de Sorrento y con la música que tocaban atraían a los marinos, que aturdidos por el sonido, perdían el control del barco que se estrellaba contra los arrecifes. Entonces las Sirenas devoraban a los imprudentes navegantes.
Varios héroes pasaron por su isla incólumes, gracias a ardides o a la ayuda de algún dios. En el caso de los Argonautas, se cuenta que pasaron muy cerca de la isla de las sirenas, pero que Orfeo, que tenía fama de cantar maravillosamente (héroe griego) hizo uso de su talento con tanta armonía y tan melodiosamente, que no las escucharon por lo que se salvaron de su terrible destino. Butes (uno de los argonautas) no pudo soportar la tentación y se lanzó al mar, pero Afrodita lo rescató.
De igual manera, Odiseo (Ulises), fecundo en ardides, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera, y él que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran. Al escuchar los cantos de las sirenas quizo soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda, que las sirenas devastadas por su fracaso, se lanzaron al mar y murieron ahogadas.
Posteriormente, las sirenas pasaron a ser consideradas divinidades del más allá, y se suponía que cantaban para los bienaventurados en las Islas Afortunadas. Fue así como pasaron a representar las armonías celestiales y es así como las dibujan en los ataúdes y sarcófagos.
12/03/2008
Origen de la Via Lactea por Tintoretto

En el mito Júpiter consigue que su esposa Juno amamantase; mientras dormía, a Hércules que había nacido de Alemene, una mortal. La leche que manaba de los pechos se convertíría en las estrellas de la Vía Lactea, en el Cielo, y en los lirios, en la Tierra. En esta obra, que fue un encargo de Rodolfo II en 1570, se aprecia una influencia de Miguel Ángel en dibujo y de Tiziano en el color. | ||
01/02/2008
A mediados del siglo XIII a. C., Troya, floreciente ciudad de Asia Menor, en la actual Turquía, fue arrasada por una coalición de pueblos procedentes de Grecia. La guerra de Troya es un episodio mítico fundamental que enfrenta por primera vez a Europa y Asia. Para los griegos significó la primera ocasión de tomar conciencia de su unidad como pueblo, a pesar de su disgregación política.
La causa real del ataque griego a Troya parece ser el hecho de que Troya hiciese pagar peaje a los barcos que se dirigían a los reinos que bordeaban el actual Mar Negro, por lo que los griegos se aliaron para suprimir tal impuesto.
La causa mítica de la guerra hay que buscarla en el episodio del juicio de Paris. En la boda de Tetis y Peleo, Eris (la Discordia), al no haber sido invitada a la ceremonia, arrojó entre las diosas una manzana con una inscripción que decía: «DWRON THI KALLISTHI». Sólo Hera, Atenea y Afrodita se disputaron el premio; Zeus, esposo de la primera y padre de las otras dos, no quiso intervenir y envió a Hermes con las tres diosas a ver al troyano Paris. Las diosas intentaron sobornar al joven: Hera, con la soberanía sobre Asia; Atenea, con el poderío de la guerra, y Afrodita con el amor de Helena, la mujer más bella de Grecia. Paris aceptó este último ofrecimiento y emitió su veredicto a favor de Afrodita.
Durante una estancia de Paris en Esparta, en la corte de Menelao, esposo de Helena, Afrodita intervino para cumplir la promesa hecha a Paris: infundió en Helena y Paris una mutua pasión que provocó el rapto de Helena, transportada por Paris a Troya. Menelao y los antiguos pretendientes de la princesa, obligados por un juramento, organizaron la expedición de rescate de la esposa, lo que dio lugar a la guerra de Troya.
2. La guerra.
Durante la guerra, los contendientes de ambos bandos gozaron de la ayuda de diversos dioses y fueron dirigidos por distintos héroes. Hera, Atenea y Posidón dieron su apoyo a los griegos, mientras Ares, Afrodita y Apolo ayudaron a los troyanos. El máximo héroe de la contienda estuvo en el bando griego: Aquiles, quien al final de la guerra murió por una herida de flecha que le atravesó el talón, única parte vulnerable de su cuerpo.
El otro héroe destacado por el bando griego fue Odiseo o Ulises, símbolo de la inteligencia y el ingenio humanos, a quien se le ocurrió la celebrada estratagema del caballo de madera.En el bando troyano, además de la majestuosidad de Príamo, el rey, la dignidad de las mujeres y la unidad del pueblo, destacó la actividad de Héctor, héroe humanizado y duro luchador, amante esposo y tierno padre. Murió a manos de Aquiles.
La guerra duró diez años con diferentes alternativas. En el décimo año, el dios Apolo envió una terrible epidemia al campamento griego porque Agamenón, hermano de Menelao y jefe dela expedición griega contra Troya, se había quedado como botín de guerra con Criseida, hija de un sacerdote del dios. Agamenón la devolvió, pero exigió que Aquiles le cediera su esclava Briseida. Aquiles se la entregó, pero su cólera le hizo retirarse del combate. El poema homérico de la Ilíada es, precisamente, el canto de la cólera de Aquiles.
La decisión de Aquiles acarrea consecuencias desastrosas para los griegos, que sufren grandes pérdidas y son rechazados hasta sus barcos. Aquiles, a pesar de seguir en su negativa a luchar, accede a que su amigo más querido, Patroclo, acuda con sus hombres a la batalla. Sólo cuando Héctor, héroe troyano, mata a Patroclo, refrena Aquiles su cólera contra Agamenón y regresa al combate. Para vengar la muerte de Patroclo, conduce a sus hombres a la batalla y causa una terrible matanza. Obliga a los troyanos a retirarse a la ciudad y da muerte a Héctor en un combate singular frente a las murallas de Troya. Después, ata el cuerpo del héroe troyano a su carro y lo arrastra alrededor de las murallas, a la vista del padre de Héctor, Príamo, de su madre y de su esposa.
La cólera de Aquiles no cesa hasta que Príamo, solo y de noche, atraviesa el campamento de los griegos hasta la tienda de Aquiles y le suplica que le devuelva el cadáver de Héctor para darle sepultura. Vencido por la compasión hacia el anciano, Aquiles consiente y permite una tregua para el funeral.Aquiles se enamoró de una hermana de Héctor y, cuando se dirigía a la entrevista con Príamo para discutir las condiciones de la boda, fue atacado por Paris, quien lo hirió en el talón con una flecha y le causó la muerte.
Finalmente, Odiseo tuvo la gran idea de abandonar frente a la ciudad sitiada un caballo de madera, en cuyo interior iba un grupo de selectos guerreros griegos y que fue acogido por los troyanos como un trofeo. Durante la noche, los soldados griegos abrieron las puertas de la ciudad a sus compañeros y la destruyeron.
3. Después de la guerra.
Después de haber conquistado Troya, los griegos supervivientes emprendieron el viaje de regreso a su patria. Muchos encontraron que la situación había cambiado. Agamenón murió asesinado cuando por fin llegó a Micenas, y Ulises anduvo errante muchos años por el Mediterráneo antes de volver a su añorada Ítaca. Homero, en la Odisea, nos cuenta la historia del regreso de Odiseo. Mientras Ulises recorría interminablemente el mar Mediterráneo, su fiel esposa, Penélope, era asediada por unos pretendientes que querían apoderarse del palacio y del lecho de su marido. Penélope prometió que se casaría con uno de los pretendientes cuando terminara de tejer una tela; pero el trabajo que hacía durante el día lo deshacía por la noche, y así pudo resistir el asedio hasta la llegada de su esposo. De vuelta al hogar, Odiseo se disfraza de mendigo y, con la ayuda de su hijo Telémaco, dio muerte a los pretendientes de su esposa.En cuanto a los troyanos, pocos lograron sobrevivir a la destrucción de la ciudad. Entre los escasos supervivientes se encontraba Eneas, hijo de Afrodita y Anquises. Al mando de un grupo de troyanos, huyó de la ciudad con el mandato divino de fundar una nueva Troya. Así la leyenda de la guerra de Troya entronca directamente con los orígenes míticos de Roma.
4. El descubrimiento de Troya.
Durante siglo, la existencia de Troya y los grandes héroes que combatieron en torno a sus murallas se consideró fruto de la imaginación de Homero y otros poetas. Pero no pensó lo mismo Heinrich Schliemann (1822-1890). Convencido de la autenticidad de las narraciones homéricas, Schliemann excavó entre 1870 y 1890 un túmulo compuesto por los escombros acumulados durante siglos, e identificó Troya con el moderno Hissarlik.
Al parecer, la ciudad sufrió un terremoto hacia 1300 a. C. La población sobrevivió y se dedicó a su reconstrucción inmediatamente, levantando la que se conoce como Troya VIIa, que es la que se ha identificado con la Troya de los poemas homéricos. La arqueología muestra que hacia 1250 a. C. la ciudad había sido destruida de nuevo, esta vez por la acción humana. Este hecho histórico es el que se ha considerado como la base para la leyenda de la guerra de Troya.Vestimenta Romana
La vestimenta en la antigua Roma
La vestimenta habitual de los romanos, desde los tiempos más antiguos, era la toga. Todos los ciudadanos que nacían libres la llevaban, y, originariamente, tanto las mujeres como los hombres. Habían diferencias de color y de ornamento según las edades, rangos y funciones, pero la forma de la vestimenta era idéntica para todos. Habitualmente, la toga era de lana blanca, los magistrados y -en la Roma de los primeros tiempos- los reyes, cuyos magistrados son, cada uno por su lado, sus herederos parciales, llevan una toga adornada con una banda púrpura tejida paralelamente en el borde. Es la toga pretexto, con la que también se vestía a los niños hasta los dieciséis años. La toma de la toga viril por los jóvenes daba lugar a una ceremonia religiosa y familiar. Marcaba el pasaje a la edad adulta y el acceso a los derechos del ciudadano.
A veces, en una familia de luto, o cuando un pariente o amigo era acusado de un crimen capital, los hombres revestían una toga de color sombrío, negra la mayor parte de las veces. En ocasión de un triunfo, el general vencedor subía al Capitolio cubierto de una toga bordada, la toga picta, enteramente púrpura, como la que revestía Júpiter Capitolino. Los historiadores remontan esta costumbre a los tiempos del mismo Rómulo. De hecho, parece que la toga había sido una vestimenta de tradición estrictamente nacional a la que siempre se le atribuyó un complejo simbolismo. En su origen, la toga debió de haber sido simplemente un cuadrado o una banda de tela, una manta parecida a las que servían de vestimenta a todos los pueblos que necesitaban protegerse de los rigores del clima. Luego, poco a poco, esta banda se adaptó; se cortó según una forma que permitiese un drapeado menos primitivo. Las imágenes más antiguas de togas que se ven en las sepulturas no se remontan más allá del siglo m antes de J.C. Reconstituciones minuciosas probaron que estaba formada, en aquel entonces, por una especie de trapecio de lados curvos. Se comienza por poner la gran base (AB) sobre el hombro izquierdo, la extremidad inferior (Bb) desciende hasta la mitad de la pierna, delante del cuerpo. El brazo izquierdo sostiene la tela, mientras que el resto se lleva hacia atrás, debajo de la axila derecha. La parte Aa gira alrededor del cuerpo y se coloca sobre el hombro izquierdo.
Dicha vestimenta, por decorativa y noble que sea, es muy incómoda. Por esta razón no se la utilizaba en el trabajo. El romano entonces se vestía solamente con su túnica. Esta túnica era una simple banda de tela con un agujero en el medio para poder pasar la cabeza. Dos paños, colocados transversalmente o, en ciertos casos, tejidos junto con el cuerpo de la vestimenta, formaban las mangas que descendían solamente hasta la altura del codo. Un cinturón ajustaba la cintura y permitía un escueto «blusado». Con este traje se representa a los «soldados campesinos» de la República trabajando en el campo. Sólo revestían la toga cuando se los llamaba para ejercer una magistratura o pera tomar un mando militar.
La túnica no siempre era lisa; en ciertos casos llevaba dos bandas de púrpura longitudinal es. Las bandas anchas (túnica lato clauo) indicaban el rango senatorial. Las bandas angostas (angustus clavus), el rango ecuestre. Las túnicas de la gente modesta, las de los esclavos (en general, su única vestimenta) no poseían banda púrpura.
Esta vestimenta masculina, la toga y la túnica, persistió hasta el final del Imperio, a pesar de algunos cambios en la forma y en el drapeado de la toga. Veremos que en la vida cotidiana, los romanos adoptaron, por razones prácticas, vestimentas similares a nuestras capuchas y pantalones, la paenula y los brajes, tomados de los galos, como también el pallium de los griegos. Pero nunca abandonaron la toga y la túnica.
La vestimenta femenina, en cambio, estuvo sujeta a variaciones considerables desde muy temprano. Ya en tiempos de la República, solamente las niñas y las cortesanas llevaban la toga. Las matronas utilizan sobre la túnica un manto drapeado llamado palía, que, al contrario de la toga, cubre los dos hombros. No era más que un échaipe en tres grandes dimensiones que descendía hasta las rodillas. En público, las mujeres tenían la costumbre de cubrirse la cabeza con dicho écharpe, pues se consideraba inconveniente presentar una cabeza descubierta a las miradas de los demás. Pero los primeros avances del lujo ejercieron una clara influencia en la vestimenta femenina. Veremos que la severidad tradicional de la palía y de la túnica se compensará rápidamente mediante la elección de las telas, la variedad de los colores, y también el empleo de joyas. La túnica misma se transformó y adquirió más amplitud que la túnica masculina. Es la que encontramos, bajo el nombre de stola, en los textos de finales de la República y bajo el Alto Imperio.
De todas maneras, en los comienzos de la ciudad, el rigor y la austeridad de la vestimenta revelan claramente el espíritu de un pueblo tradicionalista, cuidadoso de conservar las formas exteriores y que consideraba las innovaciones de la fantasía individual como un relajamiento intolerable. Un pueblo disciplinado hasta en las minucias.
En estos tiempos lejanos, los romanos llevaban barba y cabellos largos. Las mujeres adoptaban peinados muy sencillos pero no tenemos informaciones muy precisas al respecto. Parece, por ejemplo, que las jóvenes se contentaban con llevar el cabello hacia atrás para formar un rodete anudado, sostenido con horquillas y cintas. El peinado ritual de las recién casadas guarda sin duda alguna el recuerdo de estas antiguas costumbres.
"La vida en la Roma antigua". Pierre Grimal. Paidós.


